Fauna y flora silvestre

En las tierras de Polotitlán abundó la fauna silvestre desde principios de la Colonia hasta entrado el siglo XX, hoy ésta se encuentra concentrada principalmente en los diferentes cuerpos de agua y en las laderas de las barrancas generadas por el río San Juan, las cuales atraviesan, a lo largo, todo el municipio.

Podemos encontrar; insectos como abejas, arañas, xhamues, escarabajos, mariposas, chapulines, mosquitos, hormigas y escamoles; roedores como ardillas, ratones de campo, conejos y liebres, aves como halcones, águilas, cernícalos, garzas, cuervos, patos, cercetas, lechuzas, y correcaminos; víboras de cascabel, coralillo y alicante; felinos como lince rojo, también coyotes, zorras, mapaches, zorrillos, cacomixtles, murciélagos y tortugas.

En todos estos años hemos tenido experiencias interesantes… como cuando los perros persiguieron una víbora de cascabel por el canal de Cazadero, o una lechuza de campanario que salió de una grieta en las rocas cercanas al río. Un tiempo estuvieron abejas silvestres haciendo un panal enorme, se podía observar las estructuras de cera colgando de las rocas verticales que le dan cauce al río. Alguna vez pude ver muy temprano un racimo de mariposas monarca que se colgaron por la tarde, ya oscureciendo, en algunos árboles y que en cuanto calentó la mañana emprendieron el vuelo a su santuario.

También una tarde saliendo de la cortina de la presa El Panal, un animal grande saltó por encima del cofre de mi auto, al bajarme lo vi a unos metros sobre la ladera de la barranca, estaba quieto y mostraba una cola corta, patas anchas y pelo largo. Al chiflarle volteó mostrando sus grandes ojos, me di cuenta que se trataba de un lince, lo observé por unos minutos hasta que decidió irse.

Otro simpático encuentro fue de noche, cuando por el camino real cruzaba una familia de mapaches en fila india, voltearon deslumbrados por los faros del auto y de pronto decidieron regresarse por donde venían.

Finalmente tuvimos hace unas semanas una visita inesperada de un cernícalo de la familia de los falcónidos que se acercó a nosotros al punto de que le pudimos tomar la imagen que ustedes pueden ver. Revoloteó un momento y se desplazo a corta distancia de tal modo que lo pudimos observar y disfrutar.

Me queda claro que la barranca generada por el río San Juan, desde sus inicios en la presa del Molino hasta la barranca de Taxhé, es un lugar que resguarda flora y fauna silvestre que merece especial protección, ya que es de los pocos lugares que tienen vida silvestre cercanos a la metrópoli.

Son más de 20 kilómetros que se internan en el municipio de San Juan, un área que debemos estudiar a fondo para contar con una protección puntual. Las ciudades ya no cuentan con áreas silvestres, por lo que estos espacios se han vuelto un verdadero santuario de especies que ya no pueden existir en las llanuras y menos aún en las selvas de asfalto.

Garzas blancas que visitan los tulares y la presa del Panal durante
el día y en la tarde vienen a resguardarse a la barranca.

Hay momentos en que esta flora y fauna se ven amenazados por un descuido que pone en riesgo la existencia de estos espacios, uno de ellos ocurrido recientemente. Alrededor de 70 hectáreas de la margen poniente del río San Juan fueron afectadas, por el uso y costumbre de quemar la meseta del ejido del Tejocote, cuando los pastos secos fueron incendiados elevando una cortina de humo con la consiguiente contaminación a la atmósfera y la pérdida del control por los vientos tardíos que se presentaron los días 27, 28 y 29 de abril de 2016.

Durante el incendio se levantaron flamas de más de 6 metros y, en algunos momentos, lenguas de fuego superaron esa altura. El viento es un gran precursor de flama cuando tiene yerba que hace las veces de un pabilo en una vela, lo demás es cuestión de inyectarle oxígeno. A este respecto podemos pensar que debemos cambiar usos y costumbres, tan solo este año 2016, se registraron en el municipio más de 200 incendios en áreas rurales y urbanas. Además debemos estar mejor preparados para detenerlos oportunamente.

Lamentablemente, aunque pensábamos que el primer incendio estaba controlado, a la tarde del día siguiente volvieron a encender en el otro extremo del ejido, pensando que de una vez quitaban lo seco que no les interesaba, de tal modo que el fuego buscó cómo bajar el cantil, y donde pudo, volvió a revivir el incendio en la ladera poniente. Entonces el personal de protección civil, policías, brigadistas y voluntarios, encendieron un contrafuego creando una brecha con lo que se apaciguó el incendio toda la noche, habiendo viento calma.

Al día siguiente, al filo de las dos de la tarde el viento cambió y sopló en sentido contrario, el fuego corrió con rapidez hacia la presa consumiendo todo a su paso hasta que se detuvo en el camino de la presa. Sentimos la impotencia de no poder defender la ladera.

Qué aprendimos de todo esto: que un incendio puede ser devastador y adquirir grandes proporciones, que no se debe seguir quemando como antecedente al cultivo que se va a sembrar. También aprendimos que debemos hablar con los vecinos para que caigan en cuenta del perjuicio que le hacen al medio ambiente. ¿Cuántos animales murieron? ¿Qué consecuencias trae tanto humo a la atmósfera? ¿Cuánto tardará en recuperarse la flora y el suelo?

Las áreas silvestres son delicadas y cada día más escasas. Vivimos en un mundo íntimamente relacionado, como menciona en una carta el gran jefe piel roja Seattle en 1851:

El aire tiene un valor inestimable para el piel roja, ya que todos los seres compartimos un mismo aliento, la bestia, el árbol, el hombre, todos respiramos el mismo aire. El hombre blanco no parece consciente del aire que respira; como un moribundo que agoniza durante muchos días es insensible al hedor. … la tierra no pertenece al hombre, el hombre pertenece a la tierra …

Víbora de cascabel en Barranca del Álamo.

Después de morder a su presa, la alcanza, ya inmóvil comenzará
a devorarla.

Las hojas que caen sobre las laderas del Río San Juan crean un suelo con nutrientes para las diferentes clases de árboles que habitan el lecho del río, ahí se conforman delicados ecosistemas donde participan hormigas, escarabajos, anfibios como ranas, en fin, una amplísima gama de animales y plantas que mantiene de manera continua, y año con año, ciclos de vida.

A lo largo de este río hay muchos rincones que escurren agua hacia su lecho, dando bellas sorpresas, que nos invitan a imaginar que este río podría ser un área natural protegida, un lugar de investigación, un espacio para paseos donde se invite a convivir con la naturaleza.

Este escurrimiento de agua es una de las agradables sorpresas.

Recorriendo río arriba el río San Juan, desafortunadamente encontramos empaques, envases de cerveza y latas, por lo que tenemos que reglamentar y colocar letreros que inviten a dejar limpio el lugar.

Disfrutar la naturaleza también implica la responsabilidad de cuidarla y respetarla.

Búho Mochuelo Duende, el más pequeño de su especie.

Se refugió en la casa de Barranca del Álamo, por el incendio provocado el cuatro, cinco y seis de mayo de 2016, donde se quemarón más de 50 hectáreas de la margen poniente del río San Juan, debido la costumbre de hacer quemas.

Puesto en libertad el 28 de julio de 20016.

Inesperado encuentro que nos llenó de asombro, una especie de búho que habita la cuenca del río San Juan en el municipio de Polotitlán.

Ave nocturna, de vuelo silencioso que como un fantasma, sobrevuela su presa sin que ésta adivine, que su muerte esta cerca.

Dentro del área del río San Juan, se encuentra el campo bravo de la ganadería “Rodolfo Vázquez”, el cual podemos decir que es una importante reserva de fauna silvestre, ya que los toros bravos al vivir libres durante su crecimiento, forman parte de la fauna salvaje; su bravura hace que la gente se mantenga a distancia y son capaces de vivir en armonía con otras especies locales, por lo que, gracias a estos formidables animales, el campo en el que se crían, es un área natural protegida. Son una especie milenaria que se ha mantenido gracias a loscuidados de ganaderos como Rodolfo Vázquez Padilla. Detrás de la puerta de toriles hay años de cuidados, una herencia milenaria que se pierde entre los siglos, la estirpe, el linaje, la genética de un animal que desarrolló un espíritu defensivo. De ahí nuestra admiración y el reto a enfrentarlo cara a cara, siglos de tradición, desde la visión griega del Minotuaro, hijo de Pasífae, y el toro de Creta, encerrado en un laberinto y muerto por Teseo.

Desde la prehistoria, el toro ocupa la mente humana; testigo de ello son las pinturas rupestres de las cuevas de Altamira. De algún modo también ha sido un oponente para medir el valor humano, siglos han transcurrido conformando un ritual de desafío entre el instinto de conservación, traducido en fuerza, y la inteligencia. De un lado está el toro y el ganadero, cuidando y protegiendo su instinto por años; del otro, el hombre superando su miedo. Borda con su frágil arma de tela, y acompaña su peligrosa envestida. Es ese instante por el que los que observamos desde la tribuna gritamos ¡ole, ole, ole, ole!

La muerte es todo un tema, nos acompaña desde que nacemos. Hacia allá vamos todos sin excepción, y así como el nacimiento y la crianza y cuidados son importantes, así también la expresión final de su bravura.

A fines del mes de abril, ya entrada la Primavera, comienzan a nacer los becerros del ganado bravo, cuando los brotes verdes enriquecen la leche materna.

Aprovechando la distracción de la vaca, Ana Carolina carga un becerro recién nacido, despúes de ser areteado.

Polotitlán desde su fundación fue un pueblo agrícola y ganadero, de tal modo que los ganaderos de Polotitlán han sido un motor importante de la economía de esta región, así nace en 1947 la inquietud de unirse y para 1948 surge la Unión de Productores de Leche de Polotitlán S.A. de C.V. teniendo a la cabeza a: Salvador Vega, José Martínez, Pablo Garfias, Luis Polo Osorno y Carlos Polo B. quienes anuncian a sus compañeros, a través de un comunicado: el jueves 13 de mayo por la mañana, lleven al local que se encuentra en frente de la Presidencia, antes de la ocho de la mañana, la leche para llevarla a pasteurizar a Toluca… y rubrican el párrafo diciendo: “Uno para todos, todos para uno. Por el progreso de Polotitlán”. … fue formada para beneficiar a una industria y a un pueblo, por lo tanto esperamos que Dios nos ayude a vencer las dificultades …

Su principal objetivo, obtener un mejor precio de la leche de los productores, los cuales eran los mismos socios. Posteriormente se registra en 1962 ante Hacienda Federal y se compra un equipo de enfriamiento de placas, ya que se estaban recibiendo entre 30,000 y 40,000 litros de leche diarios.

Debido al crecimiento de la Unión, la cual abarcó, además del municipio de Polotitlán, a toda la región, se adquiere Leche Deliciosa ubicada en el Distrito Federal.

Luego, por las importaciones que hace el gobierno federal de leche en polvo, se transforma también en rehidratadora, dando servicio a LICONSA. Más adelante se decidió vender las instalaciones de la Ciudad de México y simultáneamente viene una nueva etapa en donde busca tener un mayor beneficio de la leche a través de procesarla y transformarla en queso, por lo que en 1983 se crea Grupo Lácteos de Polotitlán, GRULAP, siendo ésta la primera fábrica de quesos de Polotitlán.

Textos y Fotografías: José Manuel Rivero Torres