Rancho Cerro Gordo

Rancho Cerro Gordo ostenta en su entrada al patio-jardín la fecha de 1735, también en el mapa de 1856, que mostramos al inicio, se menciona. Por los elementos con los que cuenta actualmente, podemos deducir que fue un rancho agrícola y ganadero que debió beneficiarse con la cercanía de la Estación Polotitlán del Ferrocarril Central. En 1869, en la memoria del Estado, se mencionan tres haciendas; una de ellas es Cerro Gordo, eso quiere decir que tuvo mucha importancia, aunque para 1875 vuelve a mencionarse como rancho. Estos criterios dependen muchas veces de la extensión territorial o del poderío económico. Conocí haciendas pulqueras como Zontecomate de 800 hectáreas, al igual que ganaderas como el Astillero que tuvo 40,000 hectáreas en el centro de México a fines del siglo XIX, la primera fue poderosa por el recurso económico que generaba, la segunda criaba primordialmente ganado caballar para el ejército, independientemente de otros esquilmos.

Sus viejos muros revelan que tenía: establo, casa grande con varias recámaras, cocina, comedor, sala de juegos, patio central con corredores y en el área que actualmente ocupa la alberca debe haber sido el huerto, que surtía de frutas y legumbres a la cocina.

En tiempos recientes se edificó una capilla cerca de donde estaban los establos. Dicha capilla sabemos que recibió un premio por su diseño. No tan solo es bella con materiales amables como el ladrillo y la madera, sino de concepción moderna, llama la atención sus bóvedas de ladrillo y su portón que se repliega en forma de acordeón, dando la oportunidad de incorporar el jardín que tiene enfrente. Inspirada tal vez en las capillas abiertas que tenían los conventos del siglo XVI los cuales servían al culto y catequesis de los naturales, ya que ellos no tenían la costumbre de congregarse en lugares cerrados.

A fines del siglo pasado, Cerro Gordo, fue restaurado y convertido en casa de campo. Fue entonces cuando se edificó la capilla, se habilitaron ocho recámaras, se modernizó la cocina, y se puso la alberca, además de arreglar las caballerizas.

Hoy vuelve a cobrar nueva vida para ser un Centro de Convenciones, dando servicio de hotel, salones que permitan un desarrollo de reuniones ejecutivas o eventos sociales, de tal modo que contará con una capacidad para 500 personas con los servicios más modernos rodeado de hermosos jardines.

Su ubicación cercana a la carretera 57 le permite un acceso inmejorable a los visitantes, teniendo también al pueblo de Polotitlán, con diferenciados atractivos turísticos, siendo éste, la Puerta Norte del Estado de México.

Textos y Fotografías: José Manuel Rivero Torres